Un(a) niño(a) de tercera cultura (TCK / 3CK) o niño(a) trans-cultural es "una persona que, como menor de edad, pasó un período extenso viviendo entre una o mas culturas distintas a las suyas, así incorporando elementos de aquellas a su propia cultura de nacimiento, formando una tercera cultura."

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domingo, 16 de septiembre de 2012

Bob Marley – El Superestrella Tercermundista


Muchos de nosotros fuera de la cultura reggae, tenemos una cierta disposición para clasificar los seguidores del ritmo musical que nace del movimiento rastafari (es imposible separar esas vibraciones positivas del rasta) por los estereotipos derogatorios establecidos – muchos de estos empezaron dentro de su propio país. La espiritualidad afrocéntrica viene a darse por los años 1930 en el Caribe, tomando ciertas creencias cristianas, revolviéndolas entre las raíces profundas de la esclavitud y mamá África. El Emperador Haile Selassie I de Etiopía es percibido como la reencarnación de Jesús y la salvación del pueblo negro que los llevará de vuelta a la Tierra Prometida.

Bob Marley con los colores típicos del movimiento Rasta

A lo largo de este período de convalecencia, encontré un nuevo vicio en forma de un libro que me regaló mi padre, “Bob Marley: The Stories Behind Every Song” escrito por Maureen Sheridan. Este pionero del reggae es sin lugar a duda reconocido como un embajador de este movimiento religioso y espiritual. Esta religión fue una enorme inspiración en cuanto a su música y quería propagar esos principios por todo el planeta. Este libro nos cuenta una historia realmente inspiradora de cómo un chico pobre, del campo, llegó hasta la cúspide del mundo internacional de la música. En su vida, se volvió el artista más exitoso – y para muchos, un héroe – proveniente de un país pobre. Ni Ricky Martin ha logrado cerrar esa brecha para eclipsar al hijo más famoso de Jamaica. Dentro de la oscuridad de las calles pobres de Trench Town, uno de los barrios más peligrosos de Kingston, las sombras también comparten sus vibras, brindando un fuerte material musical para este gran cantante-guitarrista. Bob empezó su carrera como solista pero se desenvolvió gracias a sus primeros amigos y compañeros Neville O’Riley Livingston – mejor conocido como “Bunny Wailer” – y Peter Tosh, eventualmente dando a luz a los Wailers, un verdadero regalo que propulsó la música reggae y la imagen de un país a un público internacional, hambriento por un nuevo sonido original.

La belleza de la doctrina musical que implementó en sus melodías es la simplicidad. En las palabras del rey del reggae: “Lo bueno de la música es que, cuando te pega, no te duele.” Su lírica poética hace todo eso sin tener que pegar gritos, para atraer la atención. La mayor parte de su material también encuentra sus orígenes dentro de una niñez difícil, repleta de rechazos por parte de su padre blanco, la gente que ganaba tan poco trabajando  vivía hambrienta, la seguridad que le daba el amor de Jah y el rechazo de un sistema que perjudicaba a sus hermanos. Cuando su música le pega a uno, eso es lo que le queda a uno como un moretón. Sus temas repletos de mensajes de esperanza invitaban un público inmenso de Kingston a Sydney. Todos querían ir a ver sus espectáculos y los que no pudieron ir, igual decían que habían estado. Grandes personalidades en el mundo del espectáculo tales como Stevie Wonder y Mick Jagger se aproximaban por su música, pero de igual manera seguía siendo el rasta de siempre, centrado en su objetivo de ayudar a su pueblo en su querida isla – sin importar el atentado contra su vida que lo obligó a huir de su país. Bob promovía el respeto de uno a otro, un amor – todos formamos parte de la familia del planeta tierra, sin importar el color de nuestra piel, nuestras creencias o estatus social – y defender sus derechos, todos temas que siguen siendo necesarios en nuestros días.

La magia de Marley era su habilidad natural de cautivar la gente – aunque siempre se frustró al no encontrar un lugar para ocupar en el corazón de los Afro-americanos. Conciertos en Milán, Tokio y muchas otras ciudades donde el inglés no es ni un idioma secundario, todos los que estaban cantaban sus canciones junto con él mientras el sonido se encargaba del ambiente. La música entra por los oídos y penetra por las venas, permitiendo entrar en el reino universal del ritmo y el baile por la paz. En el libro de Sheridan, ella nos comparte que Marley estuvo bajo la mirada de la CIA, debido a sus principios similares al “comunismo” y el peligro potencial que tenía para influenciar grupos de personas. Entre los eventos más importantes en sus giras fue el concierto de Smile Jamaica, en el que buscaba unir su pueblo divido por facciones políticas en plena guerra. Se habían armado pandillas de derecha e izquierda, las cuales tuvieron tiroteos en plena ciudad, dejando entre escombros, bajas civiles en las cuales habían niños y mujeres mientras que la brecha entre los ricos y pobres continuaba a incrementar a un nivel alarmante. Las hostilidades cedieron, pero desafortunadamente el silencio no duró mucho tiempo, quizás por un pasado marcado por la esclavitud y la pobreza, dejando a la isla en la orilla del fracaso.

El legado del grande sigue en la actualidad

El legado de Bob Marley permanece entre nosotros, sin importar que nos haya dejado a la temprana edad de 36 años, por culpa de un cáncer sin remedio. Si se cruzan con este libro, se los recomiendo y no tendrán ni el menor arrepentimiento. Su música sigue inspirando conjuntos musicales y hasta ha impulsado un boom en países donde el reggae no encontraba raíces tales como Argentina, Chile, México y Venezuela, sólo para mencionar algunos. Su éxito no se debía tanto a su amor por la música y el don de poder conectarse a un público muy diverso, pero por su dedicación a su oficio. Sus compañeros lo describen como un hombre con una misión. Siempre se le veía rezagando las cuerdas de su guitarra, escribiendo letras para sus canciones y practicando a lo largo de varias horas sin parar. Sus hijos aún viven con rencores por la vida de sus padres, criados en el olvido (su madre también formó parte de la música de Marley, participando en el coro I-Torres) y quizás fueron parte del sacrificio de una corta vida llena de logros semejantes.

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