Un(a) niño(a) de tercera cultura (TCK / 3CK) o niño(a) trans-cultural es "una persona que, como menor de edad, pasó un período extenso viviendo entre una o mas culturas distintas a las suyas, así incorporando elementos de aquellas a su propia cultura de nacimiento, formando una tercera cultura."

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domingo, 20 de enero de 2013

Enfermedades Mentales… Entre Otros Males


¿ Se atreve alguien a identificar el enlace que une a personas como Axl Rose, Catherine Zeta-Jones, Michael Phelps y Abraham Lincoln? Todos han padecido enfermedades mentales. Si me hubiesen preguntado hace un par de meses, jamás lo hubiera imaginado. Este tipo de enfermedad afecta 1 de cada 4 personas en algún momento de su vida y las repercusiones llegan a afectar familias y amistades. Este chip puede activarse cuando una persona debe enfrentarse a una muerte en su familia, el uso de drogas, herencia genética, alguna enfermedad grave, una fuerte lesión (tal como un golpe en la cabeza) o como resultado de alguna experiencia traumática como una guerra o el abuso de menores.



Como toda cruel enfermedad, ésta no discrimina ninguna edad, estatus social, color de piel, etc. Durante el mes de octubre, CBC (nuestro gigante de los medios de comunicación canadienses) publicó una interesante serie de artículos intentando educar al público sobre este tipo de desórdenes mentales y la falta de servicios para ayudar a todos aquellos que necesitan urgentemente ser seguidos por profesionales. Aquí en la provincia de Ontario puede tomar hasta 2 años de espera antes de poder ver a un psiquiatra y sentarse junto con él para una evaluación inicial y las listas de espera son alarmantes. Por otro lado, si uno es diagnosticado con cáncer, problemas cardiacos, infartos o cualquier otro evento de esa categoría, los pacientes pasan a una lista de alta prioridad recibiendo los mejores cuidados médicos. Además, estas enfermedades no pasan por el mismo estigma que se le agrega a los que padecen de desórdenes mentales.

Hace un par de semanas, escuché también por lo medios de comunicación que en la ciudad de Ottawa, una mujer – ama de casa y madre de dos niños – conocida por ser una persona alegre e involucrada en su comunidad, mató a sus hijos de 6 y 4 años mientras su marido estaba trabajando. Cuando éste volvió a casa, el señor encontró los dos cuerpos de sus hijos sin vida y su esposa tirada en el piso mientras su luz se empezaba a apagar. Llamó rápidamente una ambulancia para llevar a su esposa al hospital pero murió en camino. Esto fue un caso claro de enfermedad mental que pasó desapercibido no sólo en la comunidad pero dentro de su propia casa. Es una gran tragedia para toda la familia que subraya fallas importantes del sistema de salud, mostrando una terrible negligencia en la salud e higiene mental.

De ninguna manera los estoy pidiendo que busquen estos padecimientos ni que consideren a este tipo de personas como una amenaza a nuestra sociedad civilizada. Los hechos hablan por sí mismos. Seguramente pueden tener algún amigo, miembro de su familia, colega de trabajo o algún conocido que está pasando por un momento depresivo, trastorno bipolar, trastorno obsesivo compulsivo, o cualquier otro tipo de trastorno. He conocido personas pasando por estas dificultades y me sentí totalmente inútil al no poder brindar apoyo importante sin saber la frecuencia de estos casos. Uno se siente como si tuviera que andar con pies de plomo con estas personas. Es decir, nunca sabemos cómo van a reaccionar. El motivo por el cual comparto esta entrada de blog es con el fin de ayudar a señalar esta realidad y una vez que logren identificar un caso, no se sientan perdidos al enfrentarse con esas personas, poder apoyarlos y defender sus seres queridos. 

Anteriormente, solíamos decir que la gente tenía mal carácter o  que eran malcriados en vez de pensar que era algo más grave y bastante común. Muchos médicos en medicina general siguen repitiendo lo mismo, en vez de referir a sus pacientes al especialista adecuado. Los que padecen de esto siempre demuestran patrones que podemos identificar tales como comportamiento irracional, excéntrico, distraído, desordenado, insensible y egoísta. Las enfermedades mentales sí son muy egoístas, pues quien la padece se siente como si estuviese batallando contra el mundo entero. Se van aislando poco a poco hasta que se quedan solos para enfrentar todo el estrés acumulado por sus circunstancias y hasta llegan a contemplar el suicidio.



Como padre, esposo, esposa o amigo, puede ser una enorme tarea ayudar a su ser querido pasando por una enfermedad mental. Aunque la persona afectada puede llegar a parecer concentrada en su trabajo, creativa en sus artes y hasta aparentar estar bajo control en cualquier situación, nunca sentirá que hay algo que no está funcionando dentro de ella misma. La persona que observa de cerca se dará cuenta que la persona parece poco motivada, durmiendo largas horas, falta al trabajo a menudo, olvida comer, no tiene noción del tiempo y es muy distraída, rara vez se acuerda de algo que no tiene nada que ver con ella misma. Ese observador sabe que algo no está bien. Si necesitan alguna dirección para lidiar con estas situaciones, existen excelentes programas ofrecidos por NAMI en varios países que pueden darles las herramientas para poder ser un apoyo. Recuerden lo que dijo el amigo Bob: “No juzguen antes de  juzgarse a sí mismo.”

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